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  • Gestiona tu estrés con estoicismo o te quedarás calvo

    Gestiona tu estrés con estoicismo o te quedarás calvo

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    GESTIONA TU ESTRÉS CON ESTOICISMO O TE QUEDARÁS CALVO

    Te voy a contar una historia.

    Una muy buena.

    De esas que valen la pena contar porque podrías ser tú.

    Sobre las 12:37 me llama mi amiga María, preguntándome si podía pasarse por casa a charlar.

    Y yo que tenia ese raro libre le dije que sin problemas.

    Bueno.

    El caso es que María vino por consejo.

    La notaba nerviosa pero preferí esperar a que hablara.

    Decía que estaba estresadísima. Que no paraba durante todo el día con su trabajo (ella es profesora en primaria).

    Se quejaba de los padres.

    De los alumnos impertinentes.

    De la burocracia y de que su sueldo no le compensaba tanto.

    Jesús.

    Lo gracioso viene cuando me suelta: «Sueño con que llegue el fin de semana o las vacaciones del colegio. Como siga así voy a quedarme calva».

    Me confesó que se tomaba 4 cafés al día.

    No soltaba el móvil para nada y que no tenía tiempo ni para entrenar a veces.

    Más allá de su profesión, todos hemos sido María alguna vez.

    Pero no todos hemos sabido gestionarlo.

    Entonces, decidí hablarle del estoicismo sin decirle que era estoicismo.

    Fui directa al grano y le expliqué 3 cosas.

    No dos ni una.

    Tres.

    Primero le hablé sobre la disciplina del juicio:

    -¿Has oído hablar sobre la Ley de la Retrocesión de Alan Watts?

    -Pues no. ¿Qué es eso?

    -Mira, para no liarte. Esa ley dice que cada vez que desear una experiencia positiva es una experiencia negativa. Que cuanto más persigues estar bien todo el tiempo más insatisfecho estarás. O sea…cuánto más deseas tener vacaciones más desdichada eres, y cuánto más desees que llegue el fin de semana, más esclava serás en tu día a día.

    Ella decía que eso era imposible de no desearlo (respuesta de una persona amargada por su trabajo).

    Para los estoicos no existen las cosas buenas o malas, sino juicios erróneos nacidos de emociones que nos perturban.

    Luego sobre la dicotomía del control:

    -¿Puedes controlar las reacciones de los padres?¿De tus compañeros?¿De tus alumnos?

    -Pues no…

    ¡Pues claro que no!

    Al igual que tampoco puede cambiar que el sistema educativo sea una mierda a día de hoy.

    La cuestión es que ella estaba poniendo el foco en las reacciones de otros en lugar de poner el foco en las reacciones de ella. En llevarse la situación a lo personal.

    Y eso la envenenaba.

    Los estoicos ya hablaban de lo estúpido que era dedicar tiempo a todas las dificultades penosas que podrían ocurrir cuando esto se aleja de la dicotomía del control en el presente

    Es una de las causas que no permiten gestionar el estrés con estoicismo.

    Por último, le hice reflexionar sobre sus hábitos:

    – Dices que no tienes tiempo para entrenar. Que estás con el móvil todo el día y que no paras. ¿Es eso una realidad o es lo que estás priorizando?

    -Es lo que toca. Si no me llevo el trabajo a casa no acabo y hay fechas que cumplir.

    -¿Todos los días del año? ¿O es una etapa del año escolar?

    -No, todos los días no.

    Para que me entiendas…

    Ella culpaba a la organización del sistema, pero no era capaz de reconocer que su adicción al móvil, la falta de descanso, comer congelados para ahorrar tiempo y no hacer ejercicio era una elección suya.

    Ya lo decía Epicteto: el hábito de caminar se hace caminando. No esperes a que la vida sea fácil para ser fuerte. Empieza mañana mismo, con el primer café y un papel delante.

    Bueno, yo te escribo esto porque con mi cuaderno de Diario estoico aprendes a modificar tus hábitos y a meditar sobre tus pensamientos.

    Entre otras muchas cosas. Si con tu día a día eliges quedarte calvo es cosa tuya.

    Si lo quieres descárgalo rellenando el formulario:

  • Lo llamarán facha pero él entiende el Memento Mori mejor que tú

    Lo llamarán facha pero él entiende el Memento Mori mejor que tú

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    LO LLAMARÁN FACHA PERO ÉL ENTIENDE EL MEMENTO MORI MEJOR QUE TÚ

    Mira.

    En esta viña del señor hay de todo.

    Hay quienes visten el uniforme de militar por un sueldo seguro cada mes o por medallas.

    No lo critico, hay que ganar dinero para comer.

    Pero hay quienes lo hacen por vocación.

    Por lealtad.

    No se levantan a currar para proclamar una ideología política, lo hacen para defender a sus hijos, a su madre y al panadero que le trae el pan todas las mañanas.

    Es esa gente de barrio que sabe lo que quiere de verdad, que te da los buenos días y recuerdan tu nombre si lo dices.

    Bien.

    Pues en una reunión de amigos me encontré con uno de esos.

    Uf, un aprendizaje brutal.

    Te hablo de un hombre que casi muere en un vehículo durante unas maniobras.

    No en la guerra ni por una bala, sino en un día cotidiano como puede pasarte a ti o a mí mientras vas conduciendo.

    De repente. Sin más.

    Sobra decir que volvió a nacer, pero lo hizo de un modo distinto. Créeme, hay dos tipos de personas.

    No uno, ni tres.

    Dos.

    2.

    Aquellos que hacen bromas sobre la muerte como «me muero de risa», «esta comida está de muerte» y «hace un calor para morirse»…

    Y quienes la han visto de cerca y se acaban las bromas.

    Los segundos son los que realmente aprenden qué es Memento Mori.

    No es una palabra de moda que debamos tomarnos a la ligera. Memento Mori viene a recordarnos que somos mortales.

    Que nos vamos a morir.

    Que vas a caer.

    Tus seres queridos también.

    Pero no lo hace para volvernos mártires y andar llorando por las esquinas como mucha gente malinterpreta.

    Lo hace para recordarnos que vivimos todos los días.

    Para poner el foco en lo que verdaderamente importa y aprovechar cada segundo, no vivir como si fuéramos a estar en este mundo para siempre, sino aprovecharlo.

    Joder, hablo de que digas más te quiero a tu madre.

    Que abraces de verdad a tu pareja.

    Dedica tiempo a tus hijos y que te dejes de tonterías.

    Que dejes de ser un cuerpo vivo albergando un alma muerta.

    De eso se trata.

    Dicho esto…

    El estoicismo no pide acto de Fe, pide que uses tu razón, te pide que seas congruente y que vivas con sentido.

    Porque si no lo haces te pasará como a mucha gente que tiene crisis a los 40 o 50 años, y es la consecuencia a una vida sin una filosofía.

    Por cierto.

    Tengo un Diario estoico. Es gratis.

    Solo los que han entendido este mensaje, lo usan de verdad:

  • Cómo afrontar la muerte: una lección de Sócrates

    Cómo afrontar la muerte: una lección de Sócrates

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    CÓMO AFRONTAR LA MUERTE: UNA LECCIÓN DE SÓCRATES

    Esta mañana he tomado un café en un lugar perdido de la isla mientras pensaba cómo iba a hablarte sobre este tema.

    Ya sabes, sobre la muerte.

    No es un tema agradable para la mayoría y muchos lo tienen como un tabú (algunos más miedosos ni la nombran).

    Pero en mi opinión no solicitada, merece ser tratada.

    Y sin pretender darle frivolidad al asunto…

    Escucha.

    Hubo un hombre que la afrontó de manera admirable. Imagina una celda fría con olor a humedad y apenas unos rayos de luz. No suena muy deseable.

    Bien.

    Pues en esa celda se encontraba uno de los hombres que marcaría un punto de inflexión en la historia, y al que muchos consideraron como «lo más cerca del ideal del sabio estoico».

    Sócrates.

    Desgraciadamente, no estaba ahí por casualidad.

    ¿Has oído el refrán que dice: muerto el perro se acabó la rabia?

    Pues es lo que suele ocurrir en una sociedad que castiga lo que vaya en contra de sus creencias. Cuando el miedo nubla el juicio, y ante la gran influencia contraria es mejor erradicarla.

    Ojo, Sócrates no era un rebelde.

    Era un filósofo. Y como tal, era un ejemplo.

    Se le condenó injustamente por dos cosas:

    Uno.

    Por «corromper» la mente de los jóvenes. Enseñaba a cuestionar todo: a las leyes, a las tradiciones, a los padres…

    Y eso para cualquier sociedad se ve como peligroso. Atenas lo vio como una semilla de rebelión.

    Dos.

    Por no creer en los dioses de la ciudad. Hablaba de una voz interior que lo guiaba, y eso lo percibieron como traición a la patria.

    Muy heavy, ¿verdad?

    Cómo morir con dignidad: una lección de Sócrates

    Pues aquí viene lo fuerte.

    Sócrates tuvo la oportunidad de huir gracias a su amigo Critón pero… no lo hizo.

    Escogió la muerte antes que traicionarse a sí mismo y actuar con injusticia.

    -Sócrates, he sobornado a los guardias, un barco espera para llevarte a Tesalia. Puedes vivir, amigo mío.

    –Mi querido Critón ¿debemos actuar basándonos en lo que dirá la gente, o en lo que es correcto?

    – ¡Pero la gente pensará que tus amigos fuimos tacaños y no quisimos salvarte!¡Piensa en tus hijos!

    -¿Acaso no hemos repetido mil veces que nunca se debe devolver una injusticia con otra? Si huyo ahora, estaría rompiendo el contrato que tengo con las leyes de mi ciudad. Estaría diciendo que las leyes solo importan cuando me convienen.

    —¡Pero las leyes te han condenado injustamente!

    —El error de los hombres no anula la Verdad, Critón. Si traiciono mis principios por unos años más de vida en el extranjero, ¿qué me quedaría? Sería un cuerpo vivo con un alma muerta. No temo a la cicuta; temo a vivir una vida que no sea digna de ser vivida.

    Qué podemos aprender de su muerte.

    Mira.

    Sócrates no alcanzó esa serenidad por accidente.

    Fue el resultado de una vida de examen diario. Nos enseñó que de nada sirve vivir si no es bajo una vida coherente.

    Nadie sabe tampoco qué hay después de la muerte y temerla es una forma de «falsa sabiduría». En cambio, hacer algo injusto es un mal comprobado.

    Y con respecto a la libertad… la libertad no es estar donde quieres, sino ser quien quieres ser bajo cualquier circunstancia.

    La pregunta es:

    ¿Estás entrenando para vivir o estás esperando a que llegue tu «cicuta» sin más?

    No sé tú, pero yo aplico mi Diario estoico.

    No necesitas esperar a una condena a muerte para examinar tu vida. Puedes empezar mañana mismo, con un café, igual que yo esta mañana.

    Lo he diseñado para ti, y es gratis (no por ello menos valioso).

    Si lo quieres, rellena el formulario:

  • ¿Por qué el hombre más poderoso del mundo envidiaba a un vagabundo?

    ¿Por qué el hombre más poderoso del mundo envidiaba a un vagabundo?

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    ¿POR QUÉ EL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL MUNDO ENVIDIABA A UN VAGABUNDO?

    Esta historia es buena, pero buena, buena.

    Te cuento.

    Vamos al año 336 a.C.

    A Corinto.

    ¿Te sitúas verdad?

    336 a.C.

    Corinto.

    Bien.

    Alejandro Magno era el hombre más poderoso del mundo.

    No lo consideraban un rey, que lo era, sino una fuerza de la naturaleza que había conquistado todo el mundo que los griegos conocían.

    Tampoco era un cacho carne con ojos, sino que tuvo de maestro al mismo Aristóteles, así que era un hombre culto e inteligente.

    Sigo.

    Alejandro iba por Corinto como si estuviera bañado por la gracia de los dioses, con una armadura que resplandecía la mirada de cualquiera. Su presencia se notaba a kilómetros.

    Para que me entiendas, destilaba realeza.

    Y se aseguraba de que el resto lo viera así.

    Bien.

    Pues no se le ocurrió otra cosa que ponerse en frente de un vagabundo que estaba tirado en el suelo medio desnudo.

    Ojo, no era cualquier vagabundo.

    Era el mismísimo Diógenes de Sinope.

    -Soy Alejandro, el gran Rey.
    -Y yo soy Diógenes, el perro.

    Antes de que Alejandro prosiguiera hablando, se hizo un silencio que pudo parecer toda una eternidad.

    -Pídeme lo que quieras y te lo daré.

    Quién sabe el propósito de su pregunta. Diógenes era un cínico ortodoxo, un filósofo que llevó la austeridad al extremo para desprenderse de las cosas innecesarias de la sociedad.

    Algunos dicen que Alejandro lo hizo para buscar su aprobación.

    Otros para resaltar su poder frente al filósofo.

    El hombre que ha conquistado ciudades, que tiene cofres llenos de oro persa y ejércitos que tiemblan ante ellos, se detiene frente a un anciano que vive en un barril de barro.

    Pero espera.

    Lo mejor viene ahora.

    Te lo prometo.

    Ante la pregunta, Diógenes le dijo:

    -Apártate, me tapas el sol.

    ¡Ostia! Toda una bofetada sin manos. Por favor, en pie, que vamos a darle un aplauso.

    El contraste entre el hombre que era dueño del mundo y el que era dueño de sí mismo.

    No era una simple respuesta, y analizarla conlleva una profundidad brutal que va más allá del mero rechazo hacia la ostentosidad.

    Es el máximo ejemplo de la autarquía.

    El rechazo hacia lo que estaba establecido socialmente.

    El no dejarse influenciar por la riqueza.

    El saber lo que era realmente importante: el poder no reside en la capacidad de doblegar ni disponer de lo que quieres, sino de no necesitarlo.

    Diógenes aplicó lo que los sabios llaman Parrhesía.

    O lo que tú y yo llamaríamos ‘tener un par de huevos’: decirle la verdad a la cara al poderoso sin que te tiemble el pulso.

    Diógenes es el maestro supremo de esto porque no aduló a Alejandro.

    Lo trató como a un igual (o incluso como a un estorbo).

    Oye.

    Tengo un Diario estoico. Es gratis. Y lo comparto contigo.

    Diógenes no daba conferencias, vivía su filosofía. Su «acción» era su ejemplo.

    Mañana, cuando abras tu Diario Estoico, no leas las palabras como teoría muerta. Imagina que Diógenes está detrás de ti, señalando ese problema que te quita el sueño y preguntándote: ‘¿Vas a dejar que esto te tape el sol?’

    Para los que lo hayan pillado, rellena el formulario y consíguelo:

  • ¿Soy la persona que deseo para una relación?

    ¿Soy la persona que deseo para una relación?

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    La mayoría de nosotros aprendió a buscar pareja antes de aprender a relacionarse. Crecimos con la idea de que el amor llega y resuelve lo que nos falta: compañía, validación, estabilidad emocional o sentido de pertenencia.

    Entonces surge el conflicto: queremos amor, pero no sabemos sostenerlo. Queremos cercanía, pero tememos la vulnerabilidad. Deseamos compromiso, pero también tememos perder libertad.

    La pregunta incómoda, pero necesaria, y que pocos se atreven a hacerse es “¿me estoy convirtiendo en la persona que deseo para una relación?»

    ¿ME ESTOY CONVIRTIENDO EN LA PERSONA QUE DESEO PARA UNA RELACIÓN?

    Hace rato que le llevo dando vueltas a un tema. Y es sobre la paradoja que viven muchas relaciones actuales: nunca fue tan fácil conocer gente y nunca fue tan difícil mantener vínculos profundos.

    Aunque esta sea solo mi interpretación de la realidad, lo cierto es que percibo que hay determinados factores que influyen negativamente a la hora de construir una relación con un compañero/a:

    • Exceso de opciones y miedo a elegir “mal”.
    • Cultura de inmediatez: queremos soluciones rápidas a problemas emocionales complejos.
    • Comparación constante con parejas idealizadas en redes sociales.
    • Ritmos de vida que generan estrés y poca disponibilidad emocional.

    Quizá, lo más peligroso desde mi punto de vista, es que me encuentro con una juventud que le gusta consumir programas de televisión que fomentan la promiscuidad, actitudes hedonistas y muy dados al postureo barato. Si eres español y conocer Telecinco sabrás muy bien de qué programas hablo y no deseo promocionar sus nombres en el blog.

    Vísita este artículo: La atención plena

    ¿QUÉ DECÍAN LOS ANTIGUOS SOBRE LAS RELACIONES?

    Aunque solemos asociar el estoicismo con grandes emperadores o maestros antiguos, pensadores menos citados como Musonio Rufo o Hierocles aportaron ideas especialmente útiles para la vida cotidiana y las relaciones.

    Musonio Rufo, sostenía que el matrimonio debía basarse en respeto mutuo y cooperación, no solo en deseo o conveniencia social. Para él, una relación sana exigía carácter y disciplina emocional.

    El enfoque estoico propone una serie de premisas que pocas veces nos gusta recordar:

    • No puedes controlar que alguien te ame.
    • No puedes controlar si alguien se queda.
    • No puedes controlar cómo actuará esa persona en un futuro.

    Los estoicos entendían que amar implica aceptar vulnerabilidad, pero sin perder dignidad ni serenidad.

    La pregunta clave no es «¿merezco ser amado?¿Me querrán en un futuro?¿Encontraré a esa persona?», sino más bien:

    ¿Estoy dedicándome plenamente a cultivarme como persona a día de hoy?

    Con ello no me refiero a ser una persona perfecta para ser apta. Me refiero a si estás poniendo de tu parte para ser un ejemplo de aquello de lo que tú mismo te sientas orgulloso/a:

    • ¿Cómo cuidas tu cuerpo?
    • ¿Cómo observas tus propios juicios?
    • ¿Cultivas y nutres tu alma, o eres un ser autómata que vive por y para responder como una rata?

    Una persona que se encarga de entrenarse disciplinadamente y que alberga el deseo de ser lo que busca en una relación no piensa: «Voy a hacer esto para merecer amor en el futuro». Piensa: «Me convertiré en una causa en sí misma»

    EL EJEMPLO QUE TE HARÁ ENTENDERLO TODO

    Un día, mientras entrenaba en un parque de calistenia, se me acercó un hombre que andaba por ahí y me soltó:

    • Si quieres piernas más bonitas, cambia ese ejercicio por unas buenas zancadas.

    Sin duda, me malinterpretó, y con una sonrisa y mucha educación le dije:

    • Yo no entreno para tener piernas bonitas, entreno para ser más fuerte.

    Lo que quería decir, sin entrar en más detalles con ese hombre, era que mi objetivo al entrenar no es tener un cuerpazo, aunque eso me importe. Claro que quiero verme con cuerpazo, pero no me vale verme bien sin estar fuerte, flexible y con un cuerpo funcional en mi vida. La belleza vendrá sola por el mero hecho de ejercitarme, no porque sea mi propósito al hacerlo.

    • Entreno porque me expongo al dolor y a la incomodidad.
    • Entreno porque me da disciplina.
    • Entreno porque quiero ser físicamente funcional.

    En el amor pasa lo mismo. No nos cultivamos a nosotros para merecer nada, de hecho nos desapegamos de cualquier resultado, nos cultivamos para ser un ejemplo y vivir dignamente. Y puede, y solo «puede», que algún día, gracias a ese trabajo de carácter, atraiga a esa persona desde el lugar que debe ser: desde el amor y no desde la necesidad ciega.

    ¿Quieres un ángel? Pues conviértete en uno porque los ángeles no viven en el infierno.

    PRINCIPIOS ESTOICOS QUE PUEDEN AYUDARTE

    • Aceptar lo que no depende de ti
      No puedes controlar lo que hace la otra persona, ni si alguien te amará, pero sí en lo que decidas convertirte hoy.
    • Responsabilidad de lo propio
      Elijas lo que elijas, recuerda que somos responsables de nuestros actos. Aprende de ellos o estarás condenado a repetirlo.
    • Enfócate en la acción virtuosa
      La filosofía estoica enseña que el valor ético de nuestras decisiones (como ser respetuoso, honesto y paciente) tiene más importancia que conseguir un resultado específico.
    • Vigila tus expectativas
      Pueden darte una visión equivocada de lo que esperas.
    • Comunicación desde la serenidad
      Analiza el cómo te hablas a ti mismo, qué palabras decides creerte, porque eso determinará el cómo te trates a ti y a otros.

    CONCLUSIÓN

    Convertirse en la persona que deseo en una relación no significa volverse perfecto ni depender de la aprobación de otro. Significa hacerse responsable de uno mismo, de las propias emociones, elecciones y acciones. Significa entrenar el carácter y la serenidad, incluso cuando nadie lo reconoce ni recompensa.

  • Qué es el estoicismo y qué aporta en tu vida

    Qué es el estoicismo y qué aporta en tu vida

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    Comprender qué es el estoicismo y qué te aporta en tu vida marcará una diferencia.

    Vivimos rodeados de estímulos, preocupaciones y expectativas.

    Muchas veces creemos que nuestros problemas vienen del exterior, pero con frecuencia son nuestros propios pensamientos, creencias y emociones descontroladas los que más sufrimiento generan.

    ¿QUÉ ES EL ESTOICISMO Y QUÉ PUEDE APORTAR A TU VIDA?

    Si no aprendemos a gobernar nuestra mente, terminamos siendo gobernados por ella.

    Puede que no sepas esto, pero lo que hoy estudia la psicología moderna a nivel de salud, estado de ánimo y decisiones ya era observado por lo estoicos hace dos mil años. Ellos son los que hablan del dominio de las representaciones:

    Aprender a interpretar lo que ocurre para no convertir cada situación en un problema mayor.

    Las personas de hoy día poco se centran en lo que es verdaderamente importante, y muy pocos se atreven a reflexionar por qué hacen lo que hacen, al igual que son escasos los que definen sus valores y principios a la hora de vivir su vida. Ya lo decía Sócrates:

    Una vida sin examen no merece la pena ser vivida

    El estoicismo nació en Atenas alrededor del año 300 a. C. gracias a Zenón de Citio, quien enseñaba en un pórtico público llamado Stoa Poikilé, de donde proviene el nombre de la escuela.

    Con el tiempo, la filosofía se extendió por el mundo romano y dio lugar a pensadores que hoy siguen siendo leídos:

    Desde el emperador más grande de Roma, las enseñanzas de un maestro esclavo y exiliado sobre cómo ser libres, las cartas de un político y escritor que murió creyendo en su causa.

    Todos ellos construyeron las bases de lo que hoy sería una de las filosofías más antiguas, y que ha alcanzado a los tiempos modernos. Aunque también es cierto que el estoicismo es incomprendido por algunos, malinterpretado o tergiversado, y he de reconocer que no es una filosofía para todos el mundo; ser un practicante de la filosofía estoica es un camino arduo, pues exige una disciplina y un carácter hacia uno que no todos los seres acomodados en sus sofás tomando cerveza están dispuestos a ello.

    El estoicismo es una herramienta que busca el autodominio, la perseverancia hacia uno mismo y la sabiduría

    ¿QUÉ NO ES EL ESTOICISMO?

    Existe mucha confusión alrededor del término. Ser estoico no significa:

    • No sentir emociones.
    • Reprimir el dolor.
    • Ser frío o distante.
    • Aguantar todo en silencio.

    Un estoico siente tristeza, miedo o frustración, pero aprende a no reaccionar impulsivamente ni dejar que las emociones decidan por él.

    Lamentablemente algunos lo han reivindicado como una moda o como forma de distinción en marketing, pero un estoico se convierte, ante todo, en un ejemplo de coherencia, y es ahí donde radica su fuerza.

    Qué es el estoicismo y qué aporta en tu vida, con la Película El guerrero pacífico, basada en hechos reales

    ¿CÓMO PUEDE AYUDARTE EL ESTOICISMO HOY EN DÍA?

    A lo largo de la historia, personas de contextos muy distintos encontraron valor en esta filosofía: gobernantes, escritores, científicos, empresarios y pensadores de distintas épocas.

    El motivo es sencillo: los problemas humanos fundamentales no han cambiado tanto. Seguimos enfrentando incertidumbre, pérdidas de familiares o parejas, frustraciones y expectativas incumplidas.

    Hoy, además, vivimos con:

    • Sobrecarga de información.
    • Comparación constante en redes sociales.
    • Estrés laboral.
    • Ansiedad por el futuro.
    • Falta de enfoque.

    El estoicismo ofrece herramientas prácticas para navegar este contexto sin perder estabilidad.

    Para comprender el estoicismo y qué te aporta en tu vida hay que profundizar en sus bases:

    1. Mejor control emocional

    Aprendes a no dejar que el enfado, el miedo o la frustración tomen el control de tus decisiones.

    2. Aceptación de lo inevitable

    Dejas de luchar contra realidades que no puedes controlar y enfocas energía en lo que sí puedes. (Pincha aquí para aprende sobre la dicotomía del control)

    3. Fortaleza ante la adversidad

    Desarrollas resiliencia y capacidad para soportar momentos difíciles sin quebrarte. No evitando el dolor, sino afrontándolo.

    4. Enfoque en lo controlable

    Reducir la preocupación por factores externos disminuye ansiedad y estrés innecesario.

    5. Mayor serenidad interior

    La tranquilidad deja de depender de que todo salga como esperas.

    6. Gratitud y humildad

    Aprendes a valorar lo que ya tienes en lugar de vivir obsesionado con lo que falta.

    7. Disciplina y autodominio

    El autocontrol se convierte en una forma de libertad: no ser esclavo de impulsos o hábitos dañinos.

    8. Menor dependencia de la opinión ajena

    Tu valor deja de depender de la aprobación externa.

    9. Vida guiada por valores

    La meta no es placer o riqueza, sino actuar con justicia, valentía, sabiduría y moderación.

    10. Independencia emocional

    Las circunstancias dejan de dictar tu estado mental.

    ¿CÓMO EMPEZAR A APLICAR EL ESTOICISMO HOY?

    No necesitas leer tratados filosóficos para empezar. Puedes comprender el estoicismo y lo que aporta en tu vida al aplicar principios simples desde ahora:

    • Preguntarte: ¿Qué depende realmente de mí en esta situación?
    • No reaccionar inmediatamente ante problemas o críticas.
    • Escribir cada noche qué hiciste bien y qué puedes mejorar.
    • Practicar gratitud por lo que ya tienes.
    • Prepararte mentalmente para dificultades normales de la vida.

    Pequeñas prácticas diarias producen grandes cambios con el tiempo.

  • Procrastinación: la enemiga silenciosa del carácter

    Procrastinación: la enemiga silenciosa del carácter

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    La procrastinación, esa enemiga silenciosa del carácter, (en latín procrastinatio, aplazamiento, dilatación), es el hábito que te hace retrasar, por miedo o pereza, aquellas decisiones u acciones importantes sustituyéndolas por otras menos prioritarias. O en otras palabras, decir que vas a hacer algo, y al final no haces ni la mitad.

    PROCRASTINACIÓN: LA ENEMIGA SILENCIOSA DEL CARÁCTER

    Atrasamos aquello que es importante, aún sabiendo que las consecuencias pueden ser indeseables. En realidad, no es tanto en sí una pereza pura como algunos dicen, sino un conflicto interno entre lo que debo hacer y lo que prefiero en ese momento.

    El verdadero problema de la procrastinación no es la tarea que se aplaza, sino la erosión del carácter. Cada vez que postergamos una acción correcta, reforzamos la costumbre de ceder ante la incomodidad (mira este artículo donde te hablo de la incomodidad según el estoicismo).

    Con el tiempo, esto debilita tu disciplina, genera culpa constante y alimenta una sensación de estancamiento personal.

    Desde una mirada estoica, procrastinar es permitir que las pasiones gobiernen la razón.

    CÓMO TE AFECTA LA PROCRASTINACIÓN EN TU VIDA

    La procrastinación se ha vuelto la enemiga silenciosa del carácter, no porque sea una frase decorativa en este artículo, sino porque, sin darnos cuenta, nos roba lo más preciado que tenemos: nuestra atención.

    Es la causa más común de fracaso, y no solo en los negocios, sino en la vida diaria:

    • Querer terminar una relación con alguien que has amado, pero no encuentras la forma de hacerlo o te acomodas con lo que hay.
    • Querer abandonar un trabajo que no te hace feliz y emprender en algo que te apasiona, pero escoges la falsa seguridad que te proporciona.
    • Alcanzar un cuerpo físico de atleta pero postergarlo a cada lunes de la semana que viene.
    • Emprendedores que nunca lanzan su idea por miedo, duda o exceso de planificación.

    Si te das cuenta, la procrastinación es mucho más profunda de lo que parece a simple vista, ya que afecta a todos los ámbitos de tu vida, como tus relaciones, tu salud o tu futuro profesional, haciendo que te dejes llevar por la satisfacción a corto plazo.

    Procrastinación: la enemiga silenciosa del carácter para retrasar lo verdaderamente importante

    ¿CÓMO CONTRARRESTARLA SEGÚN LOS FILÓSOFOS CLÁSICOS?

    Los estoicos de la era clásica como Séneca o Marco Aurelio no usaban la palabra “procrastinación”, pero combatían exactamente el mismo problema: la postergación de la acción virtuosa.

    1. Distingue lo que puedes controlar de lo que no

    Epicteto enseñaba que solo debemos preocuparnos por aquello que está bajo nuestro control.

    La acción presente siempre depende de ti; el resultado, no.

    Aléjate de la comodidad y de las distracciones, supera la tentación de mirar el móvil o si esa persona está en línea y no ha decidido contestarte.

    Ya lo dice el filósofo actual Byung-Chul Han en su obra La sociedad de la transparencia: vivimos en la sociedad del «me gusta», donde ser feliz y productivo se refleja en redes, donde el «like» se convierte en una anestesia que elimina el dolor y la negatividad necesarios para el pensamiento crítico.

    2. Recordar la brevedad del tiempo

    Séneca insistía en que no es que tengamos poco tiempo, sino que lo desperdiciamos. La procrastinación se debilita cuando internalizamos esta idea:

    “No es que la vida sea corta, es que la aplazamos.”

    Cada tarea retrasada es tiempo de vida que no vuelve. Y te agrade más o menos, vas a morir. Con ello no trato de crearte un estado catastrófico, sino de recordarte el valor del momento presente y que tienes la capacidad de prestarle atención.

    3. Actuar sin esperar el estado emocional perfecto

    Marco Aurelio escribía que no debemos esperar a sentirnos motivados para hacer lo correcto.
    La motivación viene después de la acción, no antes.

    El enfoque estoico es simple:

    • No negociar con la incomodidad
    • Hacer lo que toca, aunque no apetezca

    4. Practicar la disciplina diaria

    Los estoicos creían en pequeños actos constantes. No grandes gestas, sino acciones repetidas con intención.

    Un paso pequeño hoy es mejor que un plan perfecto mañana.

    CONCLUSIÓN

    La procrastinación como enemiga silenciosa del carácter, no es un fallo de productividad, sino una eficiencia de tu organismo por ahorrar energía ante lo que nos incomoda o nos supone un gran esfuerzo.

    Cada vez que postergamos lo importante, entrenamos nuestra mente para huir del esfuerzo y del deber. El estoicismo nos ofrece una salida sencilla pero exigente:
    Aceptar la incomodidad, actuar en el presente y recordar que el tiempo es el recurso más valioso que poseemos.

  • Diario estoico: ¿Cómo te puede ayudar en tu día a día?

    Diario estoico: ¿Cómo te puede ayudar en tu día a día?

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    La práctica de llevar un diario estoico y cómo te puede ayudar en tu día a día no es un invento moderno ni una moda pasajera. Desde la Antigüedad, escribir ha sido una herramienta fundamental para pensar con claridad, examinar nuestra conducta y dar sentido a nuestras experiencias. En la Grecia y Roma clásicas, la escritura estaba profundamente ligada como forma de cuidar el alma, y el diario era la herramienta usada para vivir mejor.

    DIARIO ESTOICO: ¿CÓMO TE PUEDE AYUDAR EN TU DÍA A DÍA?

    En la historia, los diarios han sido los grandes maestros terapeutas. Para los estoicos, los diarios no eran concebidos, quizá, como hoy en día, sino más bien como una técnica con la que aplicaban sus ejercicios espirituales: prácticas cotidianas destinadas a entrenar la mente y el carácter.

    • Epicteto animaba a sus alumnos a revisar cada día sus pensamientos y acciones.
    • Séneca escribía cartas a Lucilio como una forma de ordenar sus ideas y observarse a sí mismo.
    • Marco Aurelio dejó para sí lo que hoy conocemos como su libro «Meditaciones«, probablemente el ejemplo más famoso de un diario estoico.

    La escritura no era un desahogo emocional sin rumbo, sino un método de disciplina, reflexión y mejora moral

    EL PROBLEMA ACTUAL CON LOS DIARIOS

    Hoy en día, la mayoría de personas no cultivan la disciplina de escribir todos los días en un diario, bien porque no saben qué escribir, o porque no sienten que les aporte resultados.

    La realidad es que no es una prioridad cuando nuestros pensamientos están más ocupados en trabajar más, pagar el alquiler o recoger a los niños de las actividades.

    No es falta de tiempo, es falta de prioridad y perspectiva

    Diario estoico: ¿cómo te puede ayudar en tu día a día?

    También se debe a cómo entendemos el diario moderno: un espacio para volcar emociones de forma caótica o para narrar lo que ocurrió durante el día sin un propósito definido.

    En las escuelas, por ejemplo, no te enseñan a cultivar tu alma a través de un diario con un método específico. Si fuera así, muchos niños se enamorarían de la escritura, o de narrar historias aunque no sea el cometido del mismo, ambientadas en su imaginación. Pero en lugar de eso, al menos en mis tiempos, nos obligaban a escribir Dictados como ejercicios, una y otra vez.

    Y no olvides que un diario estoico te obliga a revisar tus reacciones y a cuestionar tus creencias…eso es muy incómodo. Pensar con calma y escribir sobre ello compite con las drogas modernas de las redes sociales.

    POR QUÉ NECESITAS UN DIARIO ESTOICO

    • Claridad mental y atención plena (pincha aquí): Al escribir de forma deliberada sobre lo que depende de ti y lo que no, reduces la rumiación mental y ganas perspectiva.
    • Regulación emocional: nos invita a observar nuestras emociones con distancia y analizar nuestros juicios.
    • Trabaja tu coherencia: en cuanto a tus decisiones, cómo piensas y si actúas como tal.
    • Fortalece tu disciplina: Revisar el día, reconocer errores y plantear mejoras fortalece la autodisciplina sin necesidad de culpa. No se busca la perfección, sino el progreso constante.
    • Resiliencia frente a la adversidad: al entrenar aquello que no podemos controlar, fortalece tu mente y la prepara ante futuros retos (aquí reduce la ansiedad ante la incertidumbre).

    ¿CÓMO APLICARLO EN TU DÍA?

    Los estoicos reflexionaban en la mañana y en la noche.

    Por la mañana, para preparar la mente para el día.

    Por la noche, para revisar acciones y aprendizajes.

    Aparte, usaban preguntas guías:

    • ¿Qué he hecho bien hoy?
    • ¿En qué podría haber actuado mejor?
    • ¿Qué situación me ha perturbado y por qué?
    • ¿Qué estaba bajo mi control y qué no?

    Estas preguntas aportan estructura y evitan escribir sin rumbo.

    El diario estoico no es un tribunal. Es una herramienta de aprendizaje. La honestidad es clave, pero también la compasión. Si escribes y caes víctima de la perfección, acabas fustigándote de los errores o mejoras que tienes por delante. Vigila el cómo te tratas, pues la firmeza sin compasión es tiranía.

    Por último, mantén el hábito simple:

    No necesitas escribir páginas enteras. A veces, unos pocos párrafos o incluso frases breves son suficientes. La simplicidad aumenta la probabilidad de mantener el hábito a largo plazo.

    CONCLUSIÓN

    Un diario estoico y el cómo te puede ayudar no es solo un cuaderno, sino una práctica filosófica aplicada a la vida cotidiana. En una sociedad acelerada y dispersa, ofrece un espacio de pausa, reflexión y autogobierno. Recuperar este hábito ancestral puede marcar una diferencia profunda en cómo pensamos, sentimos y actuamos cada día.

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  • Dicotomía del control en la sociedad actual

    Dicotomía del control en la sociedad actual

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    Una de las principales fuentes de malestar no es tanto lo que ocurre, sino la ilusión de control en la sociedad actual y la interpretación que hacemos de los hechos.

    LA ILUSIÓN DE CONTROL EN LA SOCIEDAD ACTUAL

    Nos sentimos responsables de las reacciones ajenas, y en ocasiones, del estado emocional de los demás, en lugar de asumir nuestra responsabilidad allí donde tenemos el poder real.

    La sociedad de hoy no solo valora el control, sino que lo convierte en una exigencia para sentirnos bien. La incertidumbre se vive como un error, una amenaza que nos provoca una sensación de malestar cuando nos creemos que debemos sostenerlo todo.

    No nos vayamos muy lejos, la tecnología ha intensificado esto. Dispositivos que monitorizan el descanso y cargas con un aparato hasta durmiendo, algoritmos que predicen el comportamiento, aplicaciones para medir hasta los pasos que das, o plataformas como Netflix que tratan de desviar tu atención.

    Creemos que tenemos control, y sin embargo, nos volcamos en hábitos que nos hacen tener menos paciencia, más dependientes, impulsivos y reactivos hacia los hechos externos.

    En este sentido, la Prosoche se vuelve algo especialmente difícil. Vivimos volcados hacia afuera, creyendo que controlamos nuestras acciones, pero poco entrenados en observar lo que ocurre internamente.

    EL CONCEPTO ESTOICO: LA DICOTOMÍA DEL CONTROL

    Epicteto, en el libro de«El arte de vivir en tiempos difíciles» hacía una distinción tajante entre las cosas que podemos considerar a nuestro alcance y las que no, rompiendo así con la ilusión de control en la actualidad.

    ¿Podemos decidir cuando caer enfermos o estar sanos?¿Podemos elegir enamorarnos o no de una persona?¿Tener éxito en los negocios o alcanzar la fama?

    En nuestra vida hay circunstancias que no podemos decidir. Algunas decisiones pueden influir parcialmente en ellas, pero no controlarlas.

    Para mal o para bien, según tu juicio, lo que podemos controlar de la realidad es muy escaso:

    • Escapa a nuestro control nuestra posición social.
    • Escapa a nuestro control nuestra imagen pública.
    • Escapa a nuestro control nuestra fortuna.
    • Escapa a nuestro control nuestra salud.

    Y gran parte de la infelicidad de muchas personas es que piensan que pueden hacerlo. Ni siquiera controlas tus pensamientos ni apagar o encender tus emociones como un robot, pero sí puedes controlar una cosa.

    Tus juicios.

    Lo que depende de nosotros no es lo interno ni la cantidad de circunstancias externas, sino lo que pensamos sobre ello, los juicios de la realidad.

    ¿Y POR QUÉ FORMULAMOS JUICIOS QUE GENERAN EMOCIONES QUE NOS DAÑAN?

    Al contrario de lo que mucha gente piensa de los estoicos, no consideran que sea posible ni conveniente que nos convirtamos en bloques de hielo. De hecho, un estoico te diría que forma parte de tu naturaleza sentir una reacción ante los hechos, una respuesta fisiológica: nos asustamos, nos enfadamos, sentimos ilusión, culpa o pena.

    Lo realmente importante para ellos es lo que haces con dicha respuesta, que juicio emites de lo que vives. Puedes cuestionarlo, transformarlo y hacerlo consciente.

    Ahí forjarás tu carácter.

    Dispositivos tecnológicos modernos como smartphone, reloj inteligente, auriculares inalámbricos y tablet sobre una mesa de trabajo, representando la hiperconectividad, la gestión del tiempo y la ilusión de control en la sociedad actual.

    PRÁCTICAS QUE NOS AYUDA EN LA VIDA DIARIA

    Tanto Séneca como Epicteto plantean dos tipos de prácticas al respecto.

    Para Séneca, la práctica consistía en tratar de ver las desgracias como oportunidades de crecimiento. Por ejemplo, perder el trabajo puede ser una forma de emprender un proyecto que llevamos años pensando, o una baja médica puede ser la situación perfecta para leer. O una pandemia puede ayudarnos a cambiar nuestro ritmo.

    Para Epicteto, dado que todo depende del juicio que hacemos de las cosas, ser conscientes de que se trata de eso: de un juicio.

    Un juicio es nuestra opinión, nuestra interpretación, pero no la realidad objetiva. En todo caso, no ver las cosas como buenas o malas, sino centrar nuestra atención en el juicio como tal, entendiendo que es una cuestión personal, y no la explicación real de los acontecimientos.

    CONCLUSIÓN

    • Gran parte del malestar actual no proviene de lo que ocurre sino del juicio que hacemos de ello.
    • La sociedad refuerza una falsa sensación de control, tratando de que controlemos lo incontrolable y favoreciendo estados de ansiedad o agotamiento.
    • La falta de Prosoche nos mantiene atrapados en la hiperexigencia.
    • Recuperar el gobierno de uno mismo es un acto de inspiración en una cultura que confunde control con un reloj en la muñeca.
  • PROSOCHE: la atención plena como disciplina estoica

    PROSOCHE: la atención plena como disciplina estoica

    Círculo del Coraje

    Espacio de divulgación y práctica del estoicismo

    Antes de explicarte en qué consiste Prosoche, la meditación como disciplina estoica, quiero ponerte en contexto para que veas su importancia.

    PROSOCHE: LA MEDITACIÓN COMO DISCIPLINA ESTOICA

    Vivimos en la sensación constante de estar en todas partes, y a la vez, no estamos en ningún sitio. Desde la época de la revolución industrial, el ser humano ha pasado de ser un cazador recolector, preocupado únicamente en comer y sobrevivir, a medirse en función de su productividad.

    Eso significa que la sociedad dota nuestro valor por la capacidad de producir y consumir, o en otras palabras…

    Cuánto más produces y consumes, mejor individuo eres. No es extraño que muchos se hayan creído que la multitarea es maravillosa, pero no es más que una forma de dispersión.

    ¿DÓNDE RADICA EL PROBLEMA?

    Precisamente, en dónde estás poniendo tu atención. Te invito a que vayas a una cafetería y que te pares a escuchar lo que dicen las personas. En sus preocupaciones.

    Algunas están atormentadas por la cantidad de tareas que tienen pendientes de su trabajo, y que no dan a basto. Otras en adquirir el último modelo de Iphone, o sobre las rebajas después de Reyes. También hay quienes ni hablan, y solo están inmersas en sus pantallas de móvil (hasta en los gimnasios cuando entrenan).

    Lo que te quiero decir es que están en todos lados, y a la vez, no están prestando atención a lo realmente importante.

    detalle simbólico de atención que se puede mejorar con la prosoche

    ¿QUE SIGNIFICA EL TÉRMINO PROSOCHE?

    Para los estoicos es lo que hoy en día llamamos mindfulness. Significa atención plena en el momento presente, en el aquí y ahora, sin malgastar nuestra energía en cosas que ya han sucedido o que no sabemos si ocurrirán.

    • Una vigilancia a los pensamientos que permiten quedarse.
    • Una vigilancia a qué emociones alimentas.
    • Una vigilancia hacia nuestro propio cuerpo.
    • Y qué interpretaciones repites.

    Para muchos, el mindfulness ha sido una moda que ha arrasado en el siglo XXI, pero desde la época clásica ya existía la práctica y el entrenamiento de la atención plena.

    Epicteto decía:

    Te conviertes en eso a lo que prestas atención

    Significa que, allí donde diriges tu atención de forma repetida acaba moldeando tus pensamientos, tus hábitos y acaba construyendo tu carácter.

    Si una persona presta atención constante a la opinión ajena acaba dependiente del reconocimiento.

    Si una persona presta atención constante a los bienes materiales que compra acabará siendo dependiente de lo que tiene.

    Pero…

    Si una presta atención a sus reacciones internas desarrolla autodominio.

    Cita Epicteto cuando pierdas la atención no creas que la recuperarás cuando quieras

    3 PRÁCTICAS PARA ENTRENAR LA PROSOCHE

    • Escribe un diario estoico. Para ser conscientes de nuestros pensamientos y emociones no basta con intuirlo, sino que debemos medirlo, y escribirlo. Solo podemos cambiar aquello que hacemos consciente, y no hay mejor herramienta que esta joya. Por eso los diarios han sido los grandes terapeutas en la historia.
    • Practica la respiración. Respirar parece una moda, y hasta raro. Ya respiras, pero no lo haces de forma plena, sino para sobrevivir. Cuando aprendemos a respirar desde el diafragma, como los bebés, bajamos las revoluciones de nuestro sistema nervioso. No consiste en «no pensar o dejar la mente en blanco», sino en relacionarte de otra manera con tus pensamientos.
    • Cuando pierdas la atención usa un anclaje. En mi caso me ayuda mucho un tatuaje que tengo en el antebrazo, que siempre que quiero recuperar mi atención, basta con frotar mi piel para conectar. Tú puedes usar un collar, un anillo, o cualquier otra cosa.

    CONCLUSIÓN

    • La multitarea reduce el foco atencional por mucho que te vendan lo contrario.
    • La sociedad está engranada para luchar por tu atención en las cosas externas.
    • La Prosoche no es eliminar los pensamientos ni las emociones sino observarlas.
    • La atención hacia uno mismo es una práctica cotidiana, y puede ser entrenada.
    • Cuidar la atención es cuidar el carácter: ahí se decide cómo respondemos a la vida.

    Este artículo está relacionado con la Dicotomía del control. Pincha aquí para verlo.